13 mayo 2009

VUELVE LA VIDA



Vuelve la vida,
como cigüeñas en primavera,
como el arco iris, tras la lluvia,
Vuelve el sol, el aire dulce
la sonrisa de la brisa en la noche.

La temida luna, hoy, sonríe
adquiere el brillo de la novia
para esperar su caballero,
el amante de leve armadura
que arropará, con sus brazos,
su, virginal, frescura.

Vuelve la vida,
Inundando de amapolas
los trigos y los pastos,
llenando de rosas
los jardines, desbordados.

Vuelve el rito amatorio de las aves,
el rebramar, inapelable, de los gamos,
el sonido del deshielo,
gota a gota, llenando cauces secos.

Mariposas y abejas,
engendran nuevos frutos
en los huertos amarillos
coloreando el aire
en nebulosas irisadas.

Vuelve alegría y encanto
en esquinas de calles luminosas
risas alegres de niños inconscientes
que juegan, esperando, esa vida

Vuelve la vida.
Vuelve.

11 mayo 2009

OTRO DIA... OTRA VEZ



Otro día por vivir, otra vez… las horas,
como perlas negras,
se engarzan
en los segundos del sedal de esta...
mi vida.

Otra vez la vida empuja mis huesos
hacía la nueva noche desierta y silenciosa,
hacia el desierto tormentoso,
árido y seco, de mi soledad imperativa.

Me ama el viento negro
y los cuervos de la luna,
arropa el miedo mi ternura malherida,
la muerte entona deliciosa música de adioses.

Me abro ante el espasmo somnoliento,
Doloroso, de mi alma...
y sangro brumas de amor alado,
sangro dunas de trozos cristalinos
de lágrimas negras y amarillas,
como insectos voraces en verano.

Abandono las ganas, la esperanza,
dormidas quedan, alejadas del camino,
la fuerza, la fe y la constancia,
cansancio, frío y desgana,
amarga noche que me mata.

05 mayo 2009

OTRO DÍA MÁS



Como flores, a veces ralentizadas,
a veces, aceleradas,
pasan los días y días y días
casi inconscientemente.

Sin luz, a pesar del sol, casi veraniego,
casi alargado en veinticuatro…
horas y horas de desidia,
de pereza, de locura,
de lugares, antiguos, irreconocibles,

vivencias no vividas o… soñadas,
alimentando el cuerpo
mientras el alma adolece de hambruna.

Otro día más, otro día más
curando heridas cicatrizadas,
heridas inexistentes y lívidas,

amasando los panes y volando cometas,
esperando un rayo,
un, esperado, momento de intensidad,
las flores se mueren en su luz,

las olas, los ríos,
cumbres montañosas de mi alma
desparraman nieves en aludes eternos.

El eco somnoliento de su voz,
de sus risas, de sus sueños,
se derraman a través de los espacios
muertos, espacios del cráter volcánico,
olvidado al fondo de tu valle,

donde anidan águilas tristes y oscuras
arropando, con sus alas,
el pobre gorrión escapado de mi pecho.

05 abril 2009

AMIGO ¿IMAGINARIO?



Hola, no se a quien escribo, ¿o si?, hace tiempo que no se si todo esto ha sido un sueño, no lo se, a veces me despierto como si hubiera caído en el sueño más profundo, en el ultimo sueño, en el sueño de la muerte y, que, de pronto, he regresado, limpia de todo, pero no, la vida se me a acumulado en la espalda, en la cabeza y en el alma, está ahí, pesando como el plomo de las botas de un buzo antiguo, creo que viví, que sentí y que hice sentir, si, pero... ¿a que o a quien? ¿acaso existes? Tal vez seas solo un producto de mi imaginación, un sueño, un amigo imaginario, o, mejor dicho, un amante imaginario, alguien a quien, creo, durante este tiempo he dado todo lo que tengo, nooooooo, eso no es cierto, le he dado muchas cosas, pero no todo, aún, en mí, hay un excedente ingente de amor, de cuidados, de caricias, de besos, de sonrisas, un sinfín de todo yo.
Esta estancia, en la que me muevo por inercia, se me hace lúgubre cárcel, donde ya, ni mis pensamientos pueden volar libremente, esta soledad sin sentido, o con él, es la amiga perpetua de mis pensamientos, esos pensamientos en los que, aún, a pesar de todo, continúas existiendo o siendo mi inexistente enamorado, ¿alguna vez te vi? ¿alguna vez te toqué? ¿alguna vez, con mis labios, te besé?
Hoy, me despierto y me vuelvo a dormir, para ver como el sol, más incorregible que yo, vuelve a salir, como las horas pasan como las bandadas de grullas cuando llega el otoño, como el viento acaricia, sin mi permiso, mi cara, mi pelo, mis manos; mis manos… están… si… están ahí, hace tiempo que no las miraba, están ahí, como esperando, como imaginando aun formas que me superan, como adelantando el frío del próximo invierno, o quizá el calor del apresurado verano y, las siento, me duelen, me duelen las manos de la vacuidad que las llenan, de los desgarros imprecisos de este teclado impersonal y caótico en mi vida, quizá nunca debí escribir sobre él, o sobre ti, pobres manos mías, tan quietas, tan secas, tan… bonitas hace un tiempo, pero… están ahí, eso es verdad, están, para poder tocarme los ojos y los labios donde, creo que fue verdad, alguien, tu tal vez, pusiste besos llenos de… llenos de… ¿de que? ¿de amor? ¿de deseo? ¿de que? Ya, si, llenos de fantasía, de mí… fantasía.
Pienso, muchas veces, muchas horas, muchos días, toda una vida, y… ¿Qué puedo pensar? No lo se, es como si todo fuera pasando a través de un caleidoscopio en el cual todo se confunde, como una vorágine, un flas back de una película de cine antiguo, como cuando aquel guapo actor prometía amor eterno a aquella dama bella al pie del ultimo buque de guerra, ¿de la II guerra mundial? O ¿la guerra de las galaxias? Puede ser cualquiera de ellas, todas son… eso, películas, como mi vida… ¿Cómo mi vida? No, no es cierto, mi vida no es una película… no. Mi vida es un amasijo de corazón y lágrimas, desde el momento en que te inventé, un amasijo de amor y de ternura con sollozos y nata montada, un engranaje de besos, sueños, delirios, quizá mi psicólogo lo entienda, yo no.
Intenté abandonar todo, si, muchas veces, de forma tenue o a lo bestia, si, ¿y? solo conseguí destrozar aún más mis posibilidades, creo que, si, creo que no se vivir, lástima que a mi me den la oportunidad de estar aquí y que haya gente que se lo curra y no esté.
No tengo derecho a estar ocupando un sitio que ni me merezco, ni quiero, porque, no sé apreciarlo… debe ser eso, debe ser eso o que, en realidad, no estoy aquí, estoy perdida en, ese, mi mundo, único y exclusivo, donde el sol es mi sol, la luna es mi luna y tú… eres… ¿Quién? Mi alma. Quisiera poder vivir sin mi alma, pero, me han dicho, gentes que entienden, psicólogos, médicos, amigos, familia… que no se puede vivir sin ella, y yo, entonces… me pregunto y me pregunto, pero no quiero volver a preguntarme, por que la respuesta no la tengo yo, la tienes tú… sí, tú… mi alma, así que… ¿a que esperas? Contéstame ya, no es cuestión de que continúe aquí, sentada entre estos barrotes de ausencia tejiendo y destejiendo mi vida real o irreal, mis sueños y mis dolores, mi calor y la locura.
Ya llegué a la conclusión, esto es, es mi locura, eso es lo que me hizo crearte, darte aposento en mi corazón y cobertura absoluta en mi vida, eso es, la locura, la locura, ¿la locura es una enfermedad?x

19 marzo 2009

EL REGRESO




Aves negras vuelan,

anidando en el encanto, ficticio,

de tus risas.

Aladas almas confusas

descendiendo cual la bruma,

la niebla y la locura.

Angel muerto de las dudas,

sombra de ojos, azules, no hundidos,

reflejos de amiga muerte

en tus pupilas rotas,

desgarradas, lejanas.



Y tú... esperas

sin misterios, sin prisas

sin remedio.



Se agolpa tu sangre y tus recuerdos

y dejas que te invadan los dolores

los miedos, las almas, ya muertas.



De leña llora en rojo

llama luminosa desprendiendo gritos

en las urnas frías de tu sino

estallando contra el muro, brutalmente,

tus risas, tus besos, tu destino.



El pájaro altivo que en tí vive,

que sueltas y que coges

a tu antojo.

Despliega alas y se dobla

para morder con furia tu camino.



Ojos fríos de luz inexistente,

labios sin risa, ya perdida,

abatido caes, como la niebla

pájaro negro de tu vida



Vuelves a anidar en el destino

vuelves, revoloteando, ante la muerte

muerte que tu mismo,

a puro acero, instauraste,

engendraste con tus manos.



Mueres, pájaro violento

por amor o por antojo

estallado corazón

que desgranas, los despojos

en que tu mismo te viertes

ante tus, ante mis, ojos.



No hay pena, ni olvido,

ni lágrimas, ni sollozos

desapareciste herido,

o tal vez, no has existido.

nunca, nunca, ante mis ojos.

08 febrero 2009

ATARDECER



Simplemente es...

aroma derretido de luz

anclaje eterno de la vida

alma animada o inerte

sobre cielos de rasgos

grises... naranjas

cremas en blandos movimientos

con olas de espuma...

dulce y relajada.

Es... tarde, anochecer y... vida

Es belleza, extasis y calma

Es... amor desbordado

sobre almas tenues... sin escarchas

Es sol despidiendose a la luna

deseo de cuerpos

de tu cuerpo, de mi cuerpo

cuando ambos buscan...

el silencio... la ternura,

la aurora trasnochada de los besos...

infinitos... leves... suaves

cual pétalos perdidos

caricias únidas al destino de cada morir,

en el camino... en los caminos,

de cada parto amanecido

de cada grito expirando de locura

del sudor buscado y contenido

en tu piel, en tu vientre,

Es la luz de tus ojos, de tu brisa

los destellos de la risas

de los besos de tus labios

derramados sin mesura ni,

aspereza, suaves los toques leves...

de tus manos... cansadas,

trabajadas... llenas

y vacias... como tú... en cada luna.

Suavidad, sentido y brumas,

arreboles de niñas,

recien no amamantadas.

Es... eres... la locura

del sol, del alma, de mi espuma.

Eres... atardecer...

cual eclipse en mi tortura.

04 febrero 2009

¿QUE?



Yo no maté a mi padre, pero a veces sentía como si hubiera contribuido a ello y, de no ser porque coincidió con un momento especifico de mi desarrollo físico, su muerte pareció insignificante, comparado con lo que después siguió.
Estaba llegando el invierno y, con él, sentía como mi piel cambiaba, como mis huesos se estiraban, como mi voz se tornaba a veces de pito, a veces dura, la pelusilla debajo de la nariz me molestaba, así como la que me llevaba incordiando en el pubis, en las axilas y… en todos sitios durante todo ese caluroso verano, ¡¡¡creo que tengo una enfermedad!!!, le dije a Miguel Prados, mi amigo desde que dejamos el chupete, Miguel se rió estruendosamente, al igual que mi padre cuando le comenté que sentía dolor en mis partes cada vez que me cruzaba con Merceditas, la del boticario.
Recorrí todo el mercadillo buscándolo, lo juro, Malena no me lo creería, pero lo hice, descubrí aquel rinconcito donde todos los que sudaban desde la ingle se reunían para compartir el último botecito diario… ufff… era bueno, esta vez creo que era mucho más bueno… ¿sería por que era la primera vez? El último botecito, según decía Mario, siempre era el mejor… sorbí, no, nooooooo, no se dice sorbí, olí, inhalé… jop, creo que algo así, Anás necesitaba oler como cinco veces para estar, yo… con una sola olida me sentí….estuve… como en el cielo, la Merceditas me besaba y Malena me quitó los calcetines, no se por qué, pero me sentía como en brazos de mi mami cuando era bebé, ¿yo fui bebé?... casi llego al “éxtasis” eso creo, según Mario llegar al éxtasis era lo más, lo incomparable… pues yo me sentía así, como si hubiera llegado a lo más alto, te juro Alicia que yo estaba bien, pero que muy bien, cuando sonó mi móvil lo cogí sabiendo que era mi madre, cosa que, ahora que pienso, si no me hubiera encontrado en la cima no lo hubiera cogido con tanta amabilidad, mi madre se empaña en jorobarme los momentos más guapos… recuerdo cuando estaba con Lucia en aquel banco… uffff, me jorobó la vieja… y tenía que ir… pero… las madres son así, pero bueno, el caso es que esta vez, mi madre no me estaba instando a volver a casa, solo lloraba… joer… lloraba y… como que me sentí débil, va y me dice: Hijo, hijo, todo entre sollozos, recoge a Mari y venir para casa, Yo nunca creí que Rafa se cargara a mi padre, tampoco se si realmente fue Rafa… aún tengo lagunas eternas de aquellas cosas, el caso es que cuando llegué a casa, arrastrando a la Mari, estaba todo lleno de gente, había curas, monjas, frailes, un tío de Córdoba que hacía millones de… je je je… iba a decir años, yo que se…. bueno, que hacía mucho tiempo que no se dejaba caer por casa, era hermano de mi padre, si… su hermano mayor… digo yo, yo no supe nunca que edad tenía mi padre, creo que tenía como 500 y pico… o algo así, mi vieja era mucho más joven, puede ser que tuviera unos 70 poco más o menos… así que el hermano mayor de mi padre debía ser pues como Matusalén… aprox.
¡¡¡Joder!!! Vaya recuerdos… lo peor vino después, una vez mi padre fue cremado en toda regla, cuando aquel señor de traje negro entregó a mi madre un jarrón de acero inoxidable del tamaño de un balón de futbol, en el cual… dijo que estaba mi padre… era casi imposible, mi padre medía casi dos metros, eso pienso ahora, entonces yo creía que media, al menos, cinco y medio, era como una armario de cuatro cuerpos, era estibador, no digo más.
Cuando mi madre llevó a casa a Saúl, pensamos que se había metido en una secta de esas del tercer, cuarto… o… ¿era el séptimo día? Lo miraba mientras comíamos como miraba la estampita del santo de los clavos que tenía en el comodín de su alcoba, que por cierto, despareció justo el primer día que él vino a desayunar, recuerdo que no escuchamos el timbre de la puerta, nos levantamos llenos de legañas y cuando llegamos a la cocina… ahí estaba, sentado en la mesa, mientras mi madre freía huevos con tocino, cosa… que ¡¡¡nunca había hecho!!! Siempre ponía la jarra de leche caliente, el cola cao, la lata de galletas, y un bote de descafeinao, y cada uno se ponía lo que quería, bueno, eso de lo que quería es un decir, como se me ocurriera echarme dos cucharadas de cola cao se ponía como si acabara el mundo, la de nombres que soltaba por la boca, bueno, pues esa mañana nos sonreía, incluso me acarició la cabeza sin darme una colleja, ¡¡¡alucinante!!! Mi madre se ha vuelto loca o ha encontrado mi botecito y ha esnifado… juerrrrrrrrr, no pude por más que salir corriendo al baño…. No, nooooooo, a vomitar no, a mirar si la vieja había encontrado mi botecito, respiré profundo al ver que no era eso, pero no podía imaginarme que el Saúl de las narices fuera la causa de sus cariños, ni que fuera millonario…
Desde aquel día mi madre no entró en mi habitación dando gritos para que me levantará, era raro, aunque ya no me impactaba nada de lo que ella hacía, todo era… tan raro, cada mañana los huevos con tocino, los cariñitos, las sonrisas… y luego… ella, toda pintada, a todas horas… aunque se pintaba mu malamente, se pintaba de morado los ojos, como si no hubiera dormido en mil años, a veces se levantaba con las gafas de sol puestas, y es que eran unas gafas de esas, a lo Pantoja, grandotas, se las compró en Benidorm cuando se fue con el Saúl un finde… eso sí, los escotes, me di cuenta, habían subido, ya no nos enseñaba casi todas las tetas en los desayunos, y se había vuelto friolera de la leche, siempre con manga larga, ufff… en pleno verano, todos en calzoncillos y casi en pelota picá y ella… como si se estuviera helando, se ponía roja… creo que le estaba entrando eso de la menopausia de las mujeres, eso que dicen que se vuelven viejas… no entiendo… mi vieja era vieja desde siempre.
Cuando Saúl no estaba, ella rezaba, se sentaba al borde de la ventana de la cocina y muy bajito rezaba, una vez la escuché algo así como “Si te lo llevaras Dios mío… “o no se qué… sí, yo continuaba pensando que el Saúl ese la había metido en una secta, y no me parecía que fuera los testigos del geoba, esos son muy tiquismiquis… parecen mariquitas todos y el Saúl más bien parecía un tío de esos de películas guarras, de esos que pegan a las mujeres para acostarse con ellas, vamos de esos que se follan a todas a base de ostias, como decía Mario, tal como mi padre, aunque mi padre la gritaba, se cabreaba, estaba siempre cabreado, con mi madre, con la Mari, conmigo, bueno… con la Mari menos, a ella de vez en cuando la daba besos; incluso se cabreaba con la vida, se cabreaba con to dios, menos con el Rafa… ¡¡¡coño!!! Ahora que pienso, si el Rafa lo mató… ¿o no fue el Rafa?, ese si que sabía, era… mecánico de coches, de la Ford o algo así, tenía un buga que daba pánico, todo tuneao… y con una música que te cagas, y mi madre siempre se reía con lo que le contaba; a veces, cuando no estaba mi padre… pero debían ser chistes guarros, por que se los contaba al oído y ella se reía y se ponía roja, pero no como ahora, entonces era de otro rojo, creo que más clarito; por cierto, el Rafa no ha vuelto a casa desde entonces, debe ser lógico… ¡si mato a mi padre… estará en la cárcel, digo yo!.
Yo no debí contar a mi padre lo de los chistes, pienso que eso fue lo que a mi padre lo mató… el era débil de corazón, eso decía mi madre mientras comíamos con Rafa, pero es que, como dice Anás, soy un bocazas… un verdadero bocazas.
Ahora… mi madre ya no ríe, al principio con el Saúl si, era como si la hubiera tocado la lotería, pero ahora… llevaba unos días que… incluso estoy pensando si es que estará con depresión, dicen que ocurre cuando llegan a la menopausia y… yo creo que mi madre está en plena menopausia… ayer fui a abrazarla y… ufff, por que me retiré a tiempo, casi me da un sopapo que me apaña… luego me pidió perdón… le dolía la espalda, me dijo, aunque yo solamente la rocé un poco el brazo.
Hoy… la Mari está sentada en la mesa, con la cuchara en la mano, no hay jarra de leche, ni cola cao, ni nada de nada, mi madre parece llevar toda la noche sentada en la ventana de la cocina, esta vez creo que está cantando… es una canción antigua, seguro, dice “se acabó, ya todo se acabó”, mala espina me da esto, el Saúl no se ha levantado aún… la Mari mira a mi madre y me mira a mi, no se por qué esta niña solo mira, creo que es muda, no recuerdo escucharla hablar, llorar sí… uuuuhhhh ¡¡¡como llora la Mari cuando se pone!!! Pero hay algo raro hoy… creo que anoche me pasé con el botecito, aunque solamente le di dos olidas… no me puse del todo, no llegué al éxtasis, lo juro. ¡¡¡Coño… la puerta!!! Nadie se mueve, vamos que voy a tener que ir yo, ¿¡¡¡policía!!!? ¿Qué?... La Mari llora desesperadamente, mi madre babea ensimismada con los cristales de la ventana de la cocina mientras comienza a sonreír como si se hubiera olido 30 botecitos seguidos, los policías toman la casa como los del equipo A, corretean y llaman por teléfono sin casi pararse… esto es como una peli del rex, y yo… uffff… pienso que aquí pasa algo muy raro, pero que muy raro.

14 enero 2009






Me he dejado abrazar, tras una sonrisa,
por mis brazos conocidos...
que con los ojos cerrados, imaginé eran los tuyos.
Quise sentir tu aroma y lo sentí... soñando,
…tu olor, y lo aspiré… inhalado,
Su calor era, en mi corazón,
la cajita mullida de un gatito abandonado.
Me duele al alma, y el instinto,
me quema la impotencia y el hastío,
me muero de carencias sin destino.
Quiero dormir hasta encontrarte...
esperándome, para curar mis dudas,
para abrir mí pecho moribundo
hasta mi cruel e infinita herida
y... mi locura se dobló, sin sentido ni amarguras.
Quiero cerrar mis ojos al abismo,
mientras vuelo, a tus alas, agarrada,
en mi último intento de cordura terrenal.
Porque estos brazos, prestados,
que hoy me abrazan,
se han cansado de abrir, en mí,
nuevos caminos de esperanza.
Quiero estallar...
en millones de átomos dorados.
que se conviertan en estrellas que iluminen tu ternura.
Quiero morir para vivirte, para amarte...
sin censura.
Quiero ser un espíritu divino...
que a tus mejores sueños acuda,
morir para vivir, en ti y en tu ternura.
Morir para que mi herida no, en tu costado, la sufras.
y que nunca, nunca.... sea tuya.
Estos brazos que me abrazan
cansados de ser mi cuna,
hoy se abren para que tus brazos me descubran.
estos brazos que no aguantan... ya
el dolor que les inundan...
se abren para dejar que me duerma
en mi locura.